
Aquellos besos que con tus labios rozastes,
Aprendí a volver a nacer si es posible a caminar lo que nunca recorrí
Y a enseñarme a llorar de alegría,
Aprendí a sentir la vida con cada espiración
Sin tener miedo a que las caricias me inciten amar,
Vivir sin amar es como estar muerta en vida
Aprendí a sentir el silencio cuando el alma llora
Y el dolor de un amanecer pintado con los colores del tiempo,
Aprendí a sentir el latir de un amor en mi cama
Con la tristeza de su partida
Con su caricia oculta y prohibida.